El nombre quizás no te diga nada pero seguramente habrás visto a muchos deportistas llevar cintas de colores en distintas zonas del cuerpo. Eso es el kinesiotaping o vendaje neuromuscular, y en este artículo intentaremos acercaros más a esta técnica.


 

El kinesiotape se empezó a usar en  los deportistas de élite de todas las disciplinas con gran aceptación porque permitía la movilidad y por sus increíbles resultados. En comparación con los vendajes deportivos convencionales, concebidos para limitar el movimiento del área lesionada y prevenir daños mayores, el kinesiotape además de proporcionar refuerzo funcional permite al deportista desarrollar la actividad habitual al mantener la amplitud del movimiento completa. Convirtiéndose de este modo en un elemento más dentro del proceso de prevención y tratamiento de lesiones deportivas, así como en la mejora del rendimiento físico. Pero en la actualidad se aplica a todo tipo de pacientes, ya no sólo para lesiones deportivas, sino para los cotidianos dolores de espalda, tendinitis, dolores articulares, drenajes, tratamiento de cicatrices,... 

Consiste en una venda adhesiva o “esparadrapo” elástico de algodón antialérgica que permite la transpiración de la piel. El carácter hipoalergéncio y la suavidad del tejido lo hacen recomendable para todo tipo de pieles y aplicaciones, siendo incluso resistente al agua lo que garantiza su durabilidad (de 3 a 5 días).


¿Por qué es tan efectivo el kinesiotaping?

Cuando un músculo se inflama o contractura, el espacio entre la piel y el músculo disminuye, produciendo una restricción del flujo sanguíneo y linfático. Esta compresión a su vez estimula los nociceptores (receptores periféricos del dolor) de la piel, que envían señales de “incomodidad” al cerebro. Así es como empezamos a sentir el dolor. La técnica de Kinesiotaping busca aliviar el dolor al facilitar el drenaje linfático por medio de la elevación de la piel a nivel microscópico. De manera muy superficial podríamos decir que la acción de estas cintas se limita a provocar la elevación de la piel aumentando el espacio entre la piel y los tejidos subcutáneos haciendo desaparecer la estimulación en las terminaciones nerviosas, encargadas de la transmisión del dolor. Además al tiempo que combate el dolor es eficaz en la mejora de la circulación sanguínea y linfática favoreciendo una eliminación más eficaz de las sustancias de desecho y la resolución del proceso inflamatorio proporcionando un mejor entorno para que tenga lugar la recuperación del tejido lesionado.

Al facilitar los procesos naturales de curación del organismo, los efectos del kinesiotaping no solo se reducen a la articulación o al músculo. Anatómicamente, la estrecha relación  entre la columna vertebral y el Sistema Nervioso Autónomo es una de los mecanismos por los cuales alteraciones en el sistema músculo-esquelético  pueden afectar a otras vísceras a través del reflejo somatovisceral y a la inversa. Teniendo en cuenta que el kinesiotape estimula la piel, también puede estimular este reflejo por lo que su aplicación puede mejorar alteraciones funcionales viscerales como pueden ser  dolores de cabeza, estreñimiento, dolores menstruales,….


Efectos del kinesiotaping:

Mediante  la aplicación de las distintas técnicas de kinesiotaping se influye de manera diferente sobre distintos tejidos dependiendo del tipo de corte del vendaje, del grado de tensión y de la dirección de la aplicación. Los efectos que produce son:

  • Mejora la función de músculos con sobrecarga o lesionados, siendo efectivo tanto  como refuerzo del músculo lesionado como del músculo debilitado por regulación del tono muscular.
  • Mejora el flujo sanguíneo y linfático  al aumentar el espacio entre la piel y el músculo, siendo por tanto efectivo en la resolución de edemas, inflamación,...
  • Disminuye el dolor al disminuir la estimulación de los receptores del dolor por aumento del espacio subcutáneo.
  • Ayuda a equilibrar la función articular por corrección de desequilibrios musculares, estimulación de la propiocepción y corrección de la posición articular y dirección del movimiento.

Su mecanismo de acción, hablando de la forma menos técnica posible, va vinculado con la mejora de la circulación sanguínea y el drenaje linfático, y la inhibición de los receptores del dolor.

Hasta hace poco se utilizaba prácticamente de forma exclusiva en el deportista de élite pero en los últimos tiempos su uso se ha probado con éxito en otros colectivos para tratar problemas más habituales. Sin olvidar que también mejora el rendimiento muscular en deportistas sanos y previene lesiones.

Las aplicaciones de kinesiotape se pueden realizar de forma aislada, pero normalmente se considera como un elemento más del tratamiento de fisioterapia, ya que combinado con otras técnicas su eficacia es mayor y al mantenerse la aplicación durante 3-5 días  mantiene en el tiempo sus efectos.


Existen diferentes formas de aplicar el kinesiotape según la patología que presente el paciente:

  • Técnica muscular
  • Técnica linfática
  • Técnica funcional
  • Técnica de espacio

Una de las ventajas de estas aplicaciones es que se pueden combinar, de este modo se puede tratar una lesión de una manera más completa al actuar sobre distintos tejidos. El éxito radica en la valoración previa del paciente para aplicar en cada caso la combinación más útil.

Su complejidad y los efectos perniciosos que puede tener un uso irresponsable hacen que sea necesario que nos la aplique un experto en fisioterapia o recuperación deportiva, ya que una cinta mal colocada puede agravar nuestra lesión. Hay que recordar que la cinta no es un método curativo en sí, sino que el secreto está en la manera de colocarla.

En nuestro centro los fisioterapeutas cuentan con la formación oficial de kinesiotaping (niveles KT1, KT2 y KT3), por ello no duden en consultarnos.